Copiso dispone, desde hace más de 35 años, de una experimentada farmacia veterinaria para atender las necesidades de la actividad ganadera. Es uno de los servicios menos visibles de la cooperativa, pero de gran trascendencia. Se trata de una comercial detallista de productos zoosanitarios que se encarga de adquirir los medicamentos de uso veterinario. Los compra directamente a laboratorios o a comerciales mayoristas, y los dispensa a los ganaderos que los requieren para sus explotaciones.
La veterinaria responsable del departamento de la comercial de productos zoosanitarios, Carmen Melendo Cubero, destaca que cuenta con todas las garantías de seguridad que exigen las normativas españolas. Asegura que los consumidores pueden estar muy tranquilos de la gran calidad de la carne que producen las granjas porcinas de integración y de los socios de Copiso, así como las de otros tipos de ganado, como vacuno, ovino, equino o aviar.
“Los requerimientos administrativos son muy exhaustivos”, afirma Carmen Melendo. “Las exigencias sobre la trazabilidad de todos los productos zoosanitarios, con sus entradas, salidas y estocajes, y el control de las recetas son máximas”, dice. También, el cuidado nutricional y la calidad de los piensos que fabrica Copiso es “total”, basados en las materias primas como cereales y oleaginosas, con algún otro complemento natural, como grasas. Actualmente, no se usan premezclas medicamentosas en el pienso salvo para desparasitación o, en casos muy excepcionales y con comunicación a la administración de ganadería de la Junta de CYL, se usa antibióticos para erradicaciones de alguna enfermedad.
El departamento de dispensación de productos zoosanitarios lo conforman en este momento tres personas que gestionan la comercial, a los que hay que sumar los 11 veterinarios de plantilla de Copiso que atienden las granjas de integración, ya que los animales son propiedad de la cooperativa. En el caso de las granjas porcinas de socios no integradas, o de otro tipo de animales, necesitan contar con la atención de un veterinario que no es de la plantilla. Los profesionales veterinarios son los que prescriben las recetas, que luego la farmacia veterinaria las dispensa. Esto se hace, salvo excepciones, a través de una plataforma informática. Copiso trabaja con ‘Generarecetas’ y entrega al ganadero los productos prescritos. Para entender la importancia de este servicio de dispensación de productos zoosanitarios, hay que recordar que Copiso ha superado -en el ejercicio de 2024- el millón de cerdos que se han comercializado.
La farmacia veterinaria comparte espacio en la tienda de Copiso de la avenida Valladolid, y ha reforzado sus instalaciones con unos amplios almacenes, con una cámara frigorífica para garantizar la conservación de los productos que lo requieren.
